martes, 30 de diciembre de 2014

LAS 3 NOVELAS MÁS LARGAS Y GAFAPÁSTICAS DE THOMAS PYNCHON

Hablaremos hoy en nuestra sección de putas reseñas literarias de mierda de Thomas Ruggles Pynchon, junior, un escritorzuelo con ínfulas de semidiós que escribe cosas mayormente incomprensibles para el resto de los mortales y seguramente se mete todo tipo de drogas mezcladas con absenta para parir sus rebuscadas paranoias genio de las letras de nuestro tiempo. No se conoce su aspecto actual probablemente porque es calvo y bizco: en las solapas de sus libros, allí donde suele aparecer la fotografía de una persona humana habitualmente con una sonrisa boba o con el ceño fruncido como si te estuviera perdonando la vida,  o sea el autor, o Auteur, aparece un enigmático cuadrado tachado con una equis. Se sabe que nació en Long Island, que estudió literatura e ingeniería (fue alumno de Vladímir Nabokov, ya ves tú qué cosa), y que escribió folletos para una compañía de líneas aéreas y hay sospechas de que es tesorero de la Orden Esotérica de Dagón. Aparte de eso, poco más ha trascendido de su biografía. Tenemos muy pocas fotografías suyas, y todas ellas pertenecen a sus años jóvenes y a su etapa en la Marina aparte de unas cuantas en las que aparece ahogando gatitos en cubos de aluminio con una sonrisa satánica.Semejante misterio a la manera de Salinger, unido a su gran prestigio entre los juntalíneas frustrados críticos y su inmenso ego talento convierten a Pynchon en un referente inexcusable  para todos los seguidores  del postureo intelectualoide de la así llamada Literatura Posmoderna Maximalista asquerosa, y, me atrevería decir, también de la Literatura de cualquier época y contexto sociocultural. Pynchon es veneno para el espíritu un tesoro oculto que espera ser expulsado del organismo para evitar la muerte por sobredosis de ambición egocéntrica desenterrado para solaz de las futuras generaciones de insufribles hipsters sabelotodos amantes  de la Cultura.
Pynchon tiene la suficiente categoría como para salir en Los Simpsons,
honor que comparte con Adolf Hitler y Godzilla.


Los intereses de Pynchon son inabarcables: en sus novelas, concebidas como el resultado de darle  una máquina de escribir y varios gramos de bencedrina a un orangután esquizofrénico que se masturba compulsivamente  una obra de arte total, encontramos desde la biografía de grandes personajes históricos hasta las matemáticas más abstractas, y tocan, y llevan a su terreno, cualquier género concebible, desde el terror cósmico pulp hasta el más refinado erotismo, pasando por el hardboiledsin olvidarnos de las descripciones de actos coprófilos, usando para ello una increíble variedad de registros en los que destacan un deseo infantil de decirle al mundo: "Mirad qué bien junto las letras, mamones" sobrenatural dominio de la prosa y una erudición excepcional.  La mayor parte de su obra no es de fácil degustación para la gente normal que tiene cosas mejores que hacer con su vida que dedicarse a leer las pajas mentales de un tío que se cree la hostia en vinagre el público mainstream. Ha sido descrito como un autor denso como la mierda atascada en una cloaca de Nueva Delhi y sus complejas y abigarradas tramas, plagadas de multitud de enloquecidos acontecimientos y personajes a los que se les va la puta olla pueden producir un efecto de aburrimiento infinito desorientación en aquellos que se acerquen a sus libros por vez primera. El objetivo de este post es reseñar las tres novelas más jodidamente largas que mejor ejemplifican el estilo pynchoniano y quizá lograr que más incautos gente conozca padezcan y disfrute de sufran con su avasalladora e irreverente genialidad insania.
Aquí Pynchon habla de los cuaterniones en Contraluz.
Debería ser de lectura obligatoria en escuelas y cárceles.
Nota: no he leído ninguna de estas novelas. Pero las tengo en la estantería por si acaso un ladrón  o un draugr irrumpen en casa y me veo en el trance de detenerlos arrojándoles un objeto pesado y contundente. Son objetos asimismo ideales para aplanar cosas, como carnets de conducir arrugados o el collage de tu sobrino sobre Nelson Mandela hecho en cartulina roja y que lleva por título Nelson Mandela, qué bueno eres y que acabó mojándose porque entró lluvia por la ventana. En todo caso, son un regalo navideño perfecto para ese amigo o familiar que odian a muerte si pueden apañárselas para robarlas.

1. EL ARCO IRIS DE GRAVEDAD (GRAVITY'S RAINBOW), PUBLICADA EN 1973. MIL CIENTO CUARENTA Y OCHO PÁGINAS EN LA EDICIÓN DE BOLSILLO.
Portada de la edición sueca de El arco iris de gravedad
La que puede ser la obra cumbre de Pynchon se sitúa espaciotemporalmente en el Londres y el Berlín de los días previos al fin de la Segunda Guerra Mundial y los primeros momentos de la ocupación de la capital del Reich por la Cuatro Potencias aliadas. Su personaje principal, si puede hablarse de tal cosa en una novela que contiene más de mil personajes o así con voz es un tal Tyrone Slothrop, al cual un experimento conductista llevado a cabo por un mad doctor (aparecen cantidad de mad doctors) le ha convertido en el Hombre-Cohete, una persona condicionada para tener una erección en las cercanías de un material plástico (el imipolex) presente en la cabeza de guerra de las V-2 nazis. ¿Cómo se quedan, amigos? La incoherente trama sigue las aventuras de Slothrop en un Berlín fantasmal y yermo, a la vez que de forma entrópica y parsimoniosa se nos ilustra sobre las características de los cohetes V-2, las prácticas sexuales pervertidas de un jerifalte de las SS, la búsqueda del Santo Grial por parte de un comando especial formado por hereros supervivientes del genocidio de esa tribu africana llevada a cabo por las tropas del general von Trotha a comienzos del siglo XX, las andanzas de un comisario ruso adicto a la morfina, etcétera, etcétera, y además hay un crucero, kamikazes japoneses, extrañas canciones, críticas de películas, la explicación más estrafalaria jamás escrita de la distribución de Poisson, el casino Hermann Göring, un monstruo adenoide, una agencia del gobierno británico especialista en temas paranormales, una buena selección de Panzerkampfwagen destrozados descritos con sensual detalle, muchos bailes, bombillas, etc, etc. Si parece raro es porque es raro: es posible que con esta novela el autor quiera decirnos algo, pero humildemente confieso que no tengo ni puta idea de qué. Quizá que los monstruos adenoides representan el Inconsciente. Otras reseñas a lo mejor les sirvan de ayuda. Es recomendable leerla mientras se está cagando, a poquitos, ya que metérsela de una sentada solamente está al alcance de expertos en el posmodernismo irónico transversal y los pacientes de ciertos frenopáticos. Esta obra maestra desmesurada cuya génesis implicó muchos años de esfuerzos para su autor, y el probable uso de sustancias narcóticas, ganó el National Book Award del año 1973 (los del Pulitzer rechazaron admitirla a concurso por considerarla sobrescrita, repetitiva y obscena) y a partir de aquí el nombre de Pynchon empezó a sonar como candidato al Nobel.

2. MASON Y DIXON (MASON & DIXON), PUBLICADA EN 1997. NOVECIENTAS CINCUENTA Y OCHO PÁGINAS EN LA EDICIÓN DE BOLSILLO.

Portada de la primera edición de la novela, diseñada por
Raquel Jaramillo para la editorial Henry Colt & Co.
Es muy bonita & minimalista.


Esta obra, que podría describirse como la novela histórica más incomprensible de todos los tiempos, se embarca en las biografías de los astrónomos ingleses Charles Mason y  Jeremiah Dixon, con especial énfasis en la expedición que ambos realizaron por el norte de los actuales Estados Unidos con el fin de resolver una disputa fronteriza que culminó en el trazado de la línea Mason-Dixon. Narrada por un verboso reverendo que usa todas las putas convenciones del barroco más tedioso y mortificante, incluye el tipo de cosas extrañas tan características de Pynchon, como un diálogo entre dos cronómetros y Benjamin Franklin fumando canutos y los consejos vitales ofrecidos por la oreja cortada de un pirata y la confección y transporte del queso de rueda más grande de Inglaterra y conjuras de jesuitas y etcétera, etcétera, cosas que hacen a Pynchon tan amado por unos y odiado por otros e ignorado por, vaya, una considerable cantidad de gente. Es muy fácil perderse en el documentadísimo universo dieciochesco plasmado por el autor, en el que nos enteraremos hasta del tamaño de las orejas de Maskelyne y cómo se lo montaban las holandesas de El Cabo: no es precisamente un bolsilibro de Ken Follet lo que tenemos aquí, de modo que una buena wiki específica puede ser de mucha ayuda. No obstante, hay suficiente pornografía como para contentar al lector medio de novelas históricas, que, eso sí, deberá atravesar inhóspitas junglas de términos técnicos (azimut es mi preferido) para llegar al mondongo. Esta novela le supuso a Pynchon muchos años de duro trabajo y se especula que la mayor parte de ese tiempo fue adicto a los efluvios de la amapola. Tras la publicación de Mason y Dixon siguió considerándosele un candidato al Nobel, pero sin embargo no se le concedió ningún premio prestigioso, de modo que no pudo enviar a un comicastro a recogerlo por él, o declinarlo haciéndose el chulo, según su costumbre.

3. CONTRALUZ (AGAINST THE DAY), PUBLICADA EN 2006. MIL TRESCIENTAS TREINTA Y SIETE PÁGINAS EN LA EDICIÓN EN TAPA DURA.

Un lector valiente: no usa la superficie de una mesa
o un juego de poleas para leer el jodido mamotreto.


De las tres interminables joyas literarias reseñadas aquí, quizá sea Contraluz la más legible con diferencia. Lo que significa que para los talifanes de Pynchon, como el señor que vemos arriba o este otro


, que como podemos observar se representa tapándose las gónadas con el texto pynchoniano, nuestro escritor posmoderno maximalista preferido ha perdido su toque. Convirtiéndose en una parodia de sí mismo, de la misma forma que David Bustamante se ha convertido en una parodia, una mera sombra de sí mismo en su último disco, Vivir, si lo comparamos con el fundacional Así soy yo. Contraluz contiene todas las señas de identidad de Pynchon (abigarradas tramas donde multitud de personajes hacen y dicen cosas incomprensibles mientras realizan extraños actos sexuales) pero desvaídas en cierto modo, sin el je ne sais quoi que convertía El arco iris de gravedad en un viaje a los abismos de la expresión artística a través de la palabra. De todas formas, si su gusto literario pasa por aventuras de boy scouts en zepelines, ciudades míticas subterráneas, cuaterniones, bobinas de Tesla, anarquismo y dinamita, y perros que hablan y leen, etcétera, etcétera,  ésta bien podría ser su novela. Y la metáfora del feldespato de Islandia es preciosa, si bien en mi caso tuve que leer en la wiki ad hoc para pillarla. ¿De qué va pues la novela? ¿Qué hostias importa? ¿Sigue siendo Pynchon candidato al Nobel? Más que nunca.

Ya se acabó esta mierda. Recuerden, amigos: regalar libros es regalar cultura. Y quédense con esto: ¡ustedes se esconden, pero Ellos siempre están buscando!

sábado, 27 de diciembre de 2014

RIBEIROIA ONDATRAE, UN GUSANO QUE SE LAS TRAE

¿Conocen el ciclo vital de un ser llamado Ribeiroia ondatrae?  Es tan hermoso.
 
Ribeiroia es un gusano platelminto trematodo loqueseahostia acuático que tiene la forma general de un filamento aplastado entre amarillo y naranja con una especie de cabeza semitransparente donde se pueden apreciar entrañas flotando. Es un integrante del fecundo Universo Gusano, esos pequeñines tan ubicuos. Éste en particular vive en aguas dulces, mayoritariamente en lagos y lagunas y charcas del subcontinente norteamericano, entre otros subcontinentes.
 
Ribeiroia ondatrae en una de sus encarnaciones.
The Daily Parasite
 
La mayoría de las criaturas que conocemos se reproducen o bien asexualmente, dividiéndose en dos y haciendo copias clónicas de sí mismas, o bien sexualmente. Ya saben cómo.
 
Ribeiroia lo hace de las dos formas. Es raro. Y es que cosas raras suceden en el ancho mundo, cosas de las que no tendríamos noticia si no fuera por la transmisión de información en internet. Internet es estupendo. Y te permite cortapegar todo tipo de cosas en blogs de mierda.
 
Bueno, es difícil describir el ciclo vital de este ser porque es una especie de cinta sin fin. Podemos empezar con las aves acuáticas, por ejemplo las garzas. Las garzas llegan a un lago, estanque o pantano y mientras hacen su vida cagan en el agua. Y he aquí que la caca contiene en ocasiones pequeños ribeiroias. Que salen de las heces de la garza y nadan por ahí en busca de caracoles. Cuando un Ribeiroia encuentra un caracol, taladra un agujero en su viscosa piel y una vez dentro de él repta hasta sus gónadas (sus órganos reproductores); y una vez en ese lugar el platelminto trematodo se dedica a convertir las gónadas en lo que ha sido descrito con escasa poesía como una máquina de hacer larvas. Y es que Ribeiroia ondatrae utiliza las gónadas de los gasterópodos acuáticos para producir muchos clones larvarios de sí misma. O de sí mismo. O lo que cojones sea.
 
Las larvas abandonan el caracol, a veces matándolo, y quedan libres en el agua. El siguiente paso en la vida de los ribeiroias es localizar renacuajos de anfibios. Sobre todo prefieren los renacuajos de rana toro americana, pero se apañan con lo que sea, mientras sea un renacuajo.
 
Las larvas entran en el interior de los renacuajos a través de las agallas; por lo menos dos cada vez.
 
Dentro de los renacuajos de rana las larvas hacen dos cosas: 1) crecen y maduran sexualmente, y por lo tanto copulan entre ellas para producir un nuevo tipo de larva de Ribeiroia recombinante distinta a las larvas que salieron de los caracoles, y 2) forman quistes en las extremidades en desarrollo del renacuajo. Los quistes son nódulos de ribeiroias apelmazados, y su presencia en esa zona del animal hace que éste desarrolle diversos tipos de malformaciones. Sí. Aquí nadie se transforma en un puto príncipe.
 
Sobre todo, las ranas parasitadas por los platelmintos cachondos suelen tener un par de patas de más, que crecen en lugares incorrectos del cuerpo del anfibio, como en la espalda o en la parte trasera, o cabalgando las patas traseras normales, lo que convierte a las ranas en unas pobres ranas mutantes hijaputas.
 
National Geographic
 
Las ranas con patas supernumerarias son organismos torpes y lentos. Intente caminar ud. con cinco piernas estando acostumbrado a dos, a ver cómo se las apaña. Con respecto a las ranas, ¿pueden adivinar lo que sigue? Pues claro que sí. Cuando una garza, supongamos, tiene hambre y emprende una cacería de ranas, puede elegir entre una rana con el número de patas normal que salta sin problemas y desaparece en un hop! o entre una patética, desgraciada rana con ancas de más que apenas puede moverse de la piedra húmeda o el trozo de barro donde pasa su miserable existencia. El resultado está claro. La garza tenderá a capturar a las ranas infestadas por ribeiroias, pues son un bocado fácil, y se las comerá y de ese modo su estómago se llenará de esos astutos gusanillos.
 
No hubo chance para el Gustavo mutante.
Themes of parasitology
 
Porque esas cosas pueden resistir los ácidos gástricos de los buches de las garzas y otras aves acuáticas comedoras de anfibios.
 
Y entonces la garza volará a otro charco o lago o galacho o a un hermoso estanque de plácidas aguas verdinegras en las que se bañan los niños y el simpático señor Henderson, con su pelo cano y sus graciosos sombreros, pesca algo para sus nietos, y donde se ven esos atardeceres tan hermosos y se respira paz, la paz de la Naturaleza. Que es la mejor paz. Sí, el tranquilo y hermoso estanque donde las garzas jiñarán mierda llena de gusanos parásitos que aniquilarán a los caracoles y producirán malformaciones letales en las ranas del lugar. Y así comenzará de nuevo el ciclo garza-caracol-rana, Hakuna Matata, etcétera.
 
¿Qué más se puede decir? En serio, ¿qué hostias se puede decir, carajo?
 
 
 
FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO A TODOS LOS PARÁSITOS DE BUENA VOLUNTAD